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Los recuerdas…pero los olvidas

 


Uno pensaría que esa combinación no es posible.
O que es de locos.
O que sólo puede ocurrir como una distracción severa.
O que sucede muy raramente.


Pues no. Sí es posible.
No es de locos sino de gente normal como tú y como yo. Ocurre como un descuido "leve". Y sucede más seguido de lo que cualquiera podría creer.

Las compañías aseguradoras lo ven con cierta frecuencia. Les resulta muy difícil explicarse el hecho. Y más difícil todavía les resulta explicárselo a los beneficiarios.
¿Cómo explicarles que el asegurado los recordó…
y al mismo tiempo los olvidó?


¿Cómo entender que fue por ellos,
por el amor que les tenía,
por lo cerca que estaban a su corazón,
que contrató ese seguro de vida,
que pagó las primas durante tantos años…
pero fue descuidado en un aspecto tan importante?

¿Cómo entender que su ser querido
fue a la vez previsor e imprevisor,
solícito y negligente,
amoroso… e indiferente?

Porque la terrible realidad es que las aseguradoras, por imperativo legal absoluto, sólo pueden pagar las sumas aseguradas a los beneficiarios señalados en las pólizas de manera correcta, completa y exacta (justo para cuidar los intereses de éstos y los cheques no se entreguen sino a ellos).

Pero ocurre a veces que el asegurado no escribe en la sección de "Beneficiarios" los nombres de quienes desea proteger exactamente como aparecen en sus actas de nacimiento.

O no es totalmente claro sobre cómo debe repartirse ese dinero.
O no les avisa a dichos beneficiarios que los ha nombrado como tales.
O no les dice dónde encontrar la póliza respectiva y qué hacer para cobrarla.

Todo el propósito del seguro de vida es proteger a quienes quieres. Por eso te pedimos, por favor, pon especial cuidado en escribir sus nombres cuidadosamente en la sección de "Beneficiarios". Revísalos letra por letra, varias veces. Y si tienes la menor duda, pregúntales.

Redacta con absoluta claridad la forma en que ha de repartirse la suma asegurada
si son varios tus beneficiarios.

Y luego diles a todos ellos dónde guardas la póliza y qué hacer en caso de siniestro.

Sabemos que amor y compromiso nunca faltan…
Pero nunca estorba extremar la atención a ciertos detalles cruciales.

   
 
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